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El populismo

Empiezan las elecciones: Galicia entera se revoluciona. Escándalos de última hora, estadísticas que suben y bajan como los ascensores de un centro comercial, órdagos políticos (“si me votáis erradico el paro, la enfermedad, la muerte”), acusaciones cruzadas incluso entre los dos candidatos que, presumiblemente, volverán a aliarse… Y yo, que vivo en un país en el que soy analfabeto, porque no puedo ni leer ni escribir el idioma que manejan los nativos, me encuentro, en medio de este rifirrafe político, con que también me falta texto, chicha, sustancia, meollo… Es decir, programa.

El mundo político evoluciona hacia el de la publicidad comercial. Cada vez interesan menos las propuestas políticas –¿ha cumplido el actual gobierno sus promesas? ¿Cuáles son sus nuevas propuestas? Y la oposición: ¿ofrece soluciones? ¿critica o construye?– y más los lemas, las sintonías, los gestos. Falta poquito para que Feijoo, Touriño y Quintana –en estricto orden de intención de voto del electorado gallego– nos suelten un “Just do it”, un “Cocacola es así”, o un “Porque yo lo valgo”. Lo importante es seducir, embrujar, transmitir un ritmo al que puedan bailar los votantes –bailar porque no piensen–.La prueba, los lemasy logotipos de los últimos años: ZP, Feij009… Muy moderno todo, oiga.

También surge de nuevo el léxico bélico: hay que defender el país, estar a la vanguardia, proteger a los nuestros, permanecer en la trinchera, dejarse la piel. Todo por meter miedo, que es el lenguaje de la política. Si votas al PSOE –nos dice el PP–la crisis se convertirá en crónica, España se hará pedazos y Tintín jamás regresará del país de los Soviet –horror–. Si votas al PP –dice el PSOE– volverá la derecha cavernaria, Franco reirá en su tumba y el Madrid ganará para siempre la copa de Europa –terror–. Si votas a los partidos españoles –dice el BNG– se perderá el gallego, todos asistiremos a los toros y nos iremos por bulerías, y los pulpos emigrarán a las costas de las otras naciones celtas –pánico–.

Mientras, el escándalo del cabeza de lista orensano, el minibar de Quintana y el Audi AOito de Touriño pasan por delante de nuestras narices sin que sepamos realmente si  las acusaciones tenían o no fundamento, porque cuando suceden esas cosas los políticos hacen como las gaviotas: chillan un montón y luego se van volando para posarse lejos, al fondo de la playa, hasta que baje la marea.

Un buen ejemplo de esta demagogia es –caigan los palos si han de caer– el reggaeton que le han hecho a Anxo Quintana. y que el BNG utiliza en sus mítines (http://www.youtube.com/watch?v=Z52mSBOVT7A). A Obama también le hicieron uno, pero claro, el nuevo presidente de EEUU estaba interesado en el voto de los latinos. ¿Cuál es el objetivo de tan céltico reggaetón dedicado a “Quin”? Me imagino que los gallegos de ultramar. Tenemos que demostrarles que nosotros, los gallegos de Europa ,también somos Caribe, que Breogán sabe mover el culo. Fraternidad de celtas y boricuas: empanada de papaya, brother.

Y digo que es demagógico, claro, no por la música, sino por la letra, que comparte con las intervenciones de la mayoría de los políticos una profundidad de cubito de playa. Aquí el video:

Y aquí la letra:

Oíde todos, este é un home preparado,

a esperanza chegou ao noso lado.

¿Cómo lle din? ¡Quin!

¿cómo se chama? ¡Quintana!

Disque en Madrid non contamos

invisibles porque non votamos,

pero aquí estamos,

e todo isto vai cambiar,

xuntos pola rúa, agora imos votar.

¡Escoitade xente,

é tempo pra algo diferente,

o que precisamos é un novo presidente!

Os de A Coruña, ¿cómo se chama?

¡Quintana, Quintana!

Pontevedreses, ¿cómo se chama?

¡Quintana, Quintana!

E os de Lugo, ¿cómo se chama?

¡Quintana, Quintana!

Nesta gran nación

fai falla predisposición

pra non esquecer a emigración.

É doado culpar alguna xente

porque Galiza está doente.

¡Esperta, imos a elixir a quen nos defenda!

Obviando que esta letra te la gritan (es el estilo Reggaetón) y los insoportables ripios, vamos a ver algunas cosas que dice la letra:

“Disque en Madrid non contamos, invisibles porque non votamos”

Pero a ver… ¿cómo que no votamos? ¿Quienes? En Galicia la gente vota igual que en el resto de España… Y la mayoría al PSOE y al PP. Y los que votan al BNG votan también…¿Entonces quién no vota? ¡Reggaetooooon!

“Nesta gran nación fai falta predisposición para non esquecer a emigración”.

Falso. En esta gran nación te meten la emigración por los ojos y las orejas desde que eres pequeño. Enciendes la tele: emigración. Abres el periódico: emigración. Enciendes la radio, lo mismo. Abres un yogur: emigración otra vez. En esta gran nación nadie se ha olvidado de la emigración. Es más, olvidarla es lo difícil. Además, y ya poniéndome el chip de profe: ¿qué tipo de frase es esa de “hace falta predisposición para no olvidar la emigración”? ¿Cómo se hace eso? ¿Te lo repites por las mañanas? “Estoy dispuesto a no olvidar la emigración hoy”… ¡Pero si dan ganas de emigrar para no oir hablar todo el día de emigración!

“É doado culpar alguna xente porque Galiza está doente.”

Ya estamos: culpar, culpar, culpar… ¿Para qué vamos a buscar soluciones si podemos pasarnos la vida culpando? Es más rentable políticamente apuntar con el dedo que sentarse a trabajar. Pues hala, Quin, cuéntanos quiénes son los culpables. ¿Los Reyes Católicos? Y para rematar…

“¡Esperta, imos elixir a quen nos defenda!”

Otra vez con la defensa de Galicia, no se sabe de qué ataque. Y con ese “despierta” que tanto repelús me da en política, porque presupone que los votantes de otras formaciones están dormidos, atontados o equivocados. ¡Que no hay que despertar a nadie! ¡Que la gente no vota a vuestro partido porque no quiere! (y lo aplico a todos los partidos, ojo).

Todo esto, aderezado con una generosa ración de frases que no significan nada, o no-lenguaje: “aquí estamos”, “esto va a cambiar”, “todo será diferente”, y blablablá. No tienen contenido semántico, pero reafirman al individuo como elemento de la tribu.

Pues bueno. Para oír tonterías de tal pelaje no tienes más que ver las declaraciones públicas de los candidatos en la tele, pero para enterate del programa tienes que entrar en internet, buscarlo o pedirlo en unas oficinas del partido… Es casi tan difícil como apostatar. Transparencia política, se llama esto, o tratar al electorado como idiotas. ¿Nos lo merecemos? ¿Qué pasaría si la sociedad le mandara a los políticos el siguiente mensaje? ¡No queremos consignas, sino argumentos! A saber.

Y para que no penséis que solamente le meto caña a Quintana, aquí tenéis un viejo vídeo de un vallenato dedicado a Rajoy:

¡A bailarrrrrrrrrrr!

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Astérix en Fuenteovejuna

Podría hablar de vergüenza ajena, de ridículo nacional –universal si a alguien fuera de España le preocuparan estos individuos– de falta de gusto estético e ideológico, de vulgaridad en la factura y en el contenido, si no me diera miedo que Anxo Quintana y los suyos formen parte del gobierno de Galicia. Menudo video electoral ha perpetrado el partido que ocupa la vicepresidencia de la Xunta y se encarga de la educación de los jóvenes gallegos.

Antes de entrar en materia, el video de la infamia:

Transcribo y traduzco:

Centurión romano con disfraz barato de carnaval: “El Imperio está muy preocupado con lo que está pasando en la provincia galaica. Un individuo no deja de decirle a quien le quiera escuchar que Galiza merece un estatuto de nación; no deja de reclamar más autogobierno; un individuo que dice que Galiza nin se vende ni se arruga; que dice cosas tan graves como “antes muertos que esclavos”. Queremos la cabeza de ese individuo. Sabemos que está entre vosotros. ¡Hablad!”

En ese momento, Anxo Quintana se levanta de entre la multitud para dar la cara, pero antes de que pueda terminar, todos se unen a él gritando que también ellos son Anxo Quintana.

Veamos por qué creo que este anuncio no solamente es cutre y ridículo, sino insultantemente manipulador, tendencioso y lamentable. Vayamos por partes:

1. EL TEXTO

1.1. Es insostenible la identificación del Imperio Romano con el Estado español. Esta idea tan vulgar y reduccionista está sacada directamente de la imaginería de los tebeos de Asterix. Entre ambos existe una distancia temporal, cultural y conceptual tan grande que ni un niño pequeño se tragaría el caramelito galleguista.

1.2. Insostenible también es la identificación del territorio de Gallaetia(que no tenía entidad de provincia del Imperio) con el ente político de la Comunidad Autónoma de Galicia. Gallaetia era un mero término geográfico que designaba una porción de Hispania, otro término geográfico más. No era cultural, y mucho menos político. La Comunidad Autónoma de Galicia sí es un concepto político, de raíz mucho más moderna. Con esta asociación pretenden colarnos la idea de que existía conciencia nacional gallega ya hace dos mil años. Falsísimo.

1.3. La mera mención de la esclavitud, que ofrece una imagen represora y totalitaria del Imperio-estado español, es simplemente siniestra, irresponsable, e infantil.

1.4. Y no digamos ya que el centurión “pida la cabeza” del individuo Anxo Quintana. ¿Los órganos represivos del malvado imperio español persiguen al vicepresidente de la Xunta? ¿Quiere su cabeza? ¿Matarle? ¿Estamos en un estado de derecho o en una dictadura que ejecuta a los supuestos disidentes? Es una vergüenza que se permitan el lujo de semejante manipulación.

1.5. El texto del anuncio mantiene viva la absurda oposición que los clásicos galleguistas pusieron en pie: Galicia es incompatible con España, y la relación es asimétrica: la segunda reprime sistemáticamente las libertades de la primera. Un clásico ejemplo del pensamiento escatológico nacionalista.

1.6. Escatológico y mesiánico. La imagen de “líder popular”, subversivo y heróico, que se ofrece de Anxo Quintana es de mondarse de la risa.

1.7. La utilización del topónimo “Galiza”, que es simplemente falso. Sí, no existe. Se lo inventó Castelao. Galiza viene siendo Galicia sin todos los que no pensamos como ellos, una Galicia galleguista, basada, como siempre ocurre con los nacionalismos, en la exclusión de los heterodoxos, de los mezclados, de los que quieren conservar una personalidad compleja, rica y no manipulable por los políticos nacionalistas. Galiza es a Galicia lo que Ehpaña -toros, flamenco, sol perpetuo y catolicismo- es a la verdadera España, que incluye a la otra, pero que es más amplia.

2. LOS MITOS

En anuncio maneja principalmente dos imágenes míticas muy reconocibles. La primera, cuyo ejemplo más famoso es Asterix, es la de el pueblo que, por fidelidad a su esencia, lucha hasta la muerte contra la invasión y la consecuente eliminación de su identidad. Numancia, Sagunto o la resistencia celta en el monte Medulio son ejemplos clásicos de lo que digo. Asterix es la parodia –qué necesarias son las parodias– de estos referentes nacionales que todos lo gobiernos del mundo utilizan para insuflar en las masas sentimientos de unidad. Pero a ver… ¡qué sabían los numantinos de España o los celtas del Medulio de Galicia! No olvidemos, además, que somos hijos tanto de los numantinos y los celtas como de los romanos…

El segundo de los mitos es el del hombre humilde que no se pliega a la voluntad poderes temporales y hace lo que considera justo, aun a riesgo de su vida. Un ejemplo de esto es la obra de teatro Fuenteovejuna, de Lope de Vega. Como en ella, Anxo Quintana es respaldado por todo su pueblo, hasta el punto de que se da una identificación de la  colectividad con el héroe (juntar Quintana y héroe en la misma frase me da un repeluco…). La sensación que se transmite –y está muy pensado, no nos engañemos– es que toda Galicia/Galiza es el BNG, y que el BNG representa a todos los gallegos. Pero no es así, y menos mal. En Galicia, como en todas las naciones, existe una diversidad de ideas y posturas que los nacionalistas no soportan, y que pretenden primero negar y luego anular. Espero que no lo consigan.

3. LA IMAGEN

No hace falta ni analizarlo: el centurión es feo y tiene cara de verdugo. Pone siempre cara de asco. Anxo Quintana espera, sereno y orgulloso, su turno de dar la cara, de ser valiente y honesto, de salvar a su pueblo con un gesto heroico. Los gallegos  galleguistas son todos bondadosos: pueden ser humildes, o ir sucios porque trabajan, pero en sus rostros hay siempre nobleza. Los gallegos no galleguistas no están representados. No aparecen. No existen. El BNG es Galiza/Galicia.

4. CONCLUSIÓN

El anuncio es patético y ridículo, pero más que eso: también tendencioso, manipulador, peligroso por tanto. Quiere remover la conciencia de los gallegos con argumentos emocionales, falsos y que basan su supuesta legitimidad en la satanización de España, convirtiéndola, a ojos de los potenciales votantes, en lo que siempre han querido convertirla los escritores galleguistas: una entidad política ilegítima, violenta y represora, más zafia, aunque más fuerte militarmente, que Galiza, que busca la eliminación sistemática de la superior y mártir cultura gallega.

Patéticos, pero no estúpidos. Peligrosos. No dejemos la educación de nuestros hijos en manos de unos políticos que no dudan en proponernos manipulaciones tan repugnantes.